Capítulo 56.
SOPHIE
Quisiera decir que lo afronté mejor, pero no puedo.
No he sido capaz de dejar la cama. Me he perdido mi última cita con el obstetra porque no encontré la forma de abandonar mi casa y hasta he dejado de comer como se debe porque no tengo fuerzas para que mi cerebro le envíe a mi cuerpo ordenes para que funcione correctamente.
No puedo. Pero al menos no he llorado. En eso sí que avancé.
No he derramado ni una sola lágrima en todo el tiempo que llevo viviendo sola y para mí, eso es una gran