40. Pistas
Desperté con la sensación de que algo estaba fuera de lugar. A mi lado, Chasse todavía dormía, su rostro se mantenía relajado a pesar de todo lo que estaba sucediendo. Habíamos pasado la noche hablando sobre posibles estrategias para enfrentar la situación, pero la incertidumbre seguía acechando como una sombra.
Me levanté con cuidado para no despertarlo y me dirigí a la terraza. El aire fresco de la mañana me ayudó a aclarar un poco la mente. Miré al horizonte, donde el sol comenzaba a alzarse