Los periodistas, al escuchar esas palabras, se acercaron como tiburones oliendo sangre, extendiendo sus micrófonos hacia adelante.
Diego frunció el ceño al ver a los periodistas acercándose en masa. Con calma, llevó a Laura detrás de él para protegerla.
En ese momento, los periodistas notaron al hombre frente a ellos. Todos quedaron sorprendidos. ¿Era este el parásito dependiente de las mujeres que Carlos mencionó? ¿Estaba bromeando Carlos? ¡Este hombre frente a ellos irradiaba una gran presenc