Laura no sabía si alegrarse porque su deseo se hizo realidad o qué pensar. Jamás imaginó que algún día estaría relacionada con princesas, príncipes, reyes y reinas.
¿Acaso esto era un castillo de fantasía de Disney? ¿Ella era una princesa fugitiva? Era demasiado inverosímil.
—Disculpe, señora... quiero decir, su majestad, ¿está segura de que soy su hija? ¿No habrá algún error?
—Yo... estoy muy confundida, ¿podría dejarme sola un momento...?
Laura balbuceaba sin poder hilvanar sus palabras. Al