—Señora, creo que me está confundiendo con alguien más. Yo me llamo Laura, no Dari...— Laura habló con dificultad, sintiéndose abrumada. ¿Por qué ese nombre otra vez? ¿Quién era Dari?
Y además, ¿dónde estaba? ¿Cómo había terminado desmayándose?
Al ver el rostro de aquella dama que se parecía un 80% al suyo, un mal presentimiento la invadió.
Que dos personas compartan un gran parecido entre millones es una coincidencia. Pero que hubiera dos tan similares a ella hacía imposible negar que era