Diego estaba tan enojado que se rió, entendiendo finalmente las intenciones de su madre. No era de extrañar que estuviera tan ansiosa por que él saliera a conocer a otras mujeres. Su verdadero objetivo era manipular a la próxima generación del Grupo García, asegurándose de que su nieto estuviera a su lado para poder retomar el control de la empresa.
Si antes Diego estaba frío, ahora irradiaba pura furia. Sus ojos, llenos de venas rojas, parecían un glaciar helado.
Con un tono sombrío, le dijo a