Diego ya no pudo mantener la sonrisa en su rostro.
—Esposa mía...
La miró con un poco de súplica.
—No entres, por favor, aún quiero conservar algo de dignidad—.
Laura permaneció inexpresiva. Esta reacción...
¿Acaso debía sospechar que realmente estaba ocultando algo?
¿Qué me estará ocultando?
¿Habrá escondido a alguien en la habitación?
Los pensamientos de Laura divagaban, pero no expresó sus dudas en voz alta. Cualquier cosa debía ser comprobada, no quería cometer la misma injusticia que Di