CAPÍTULO 6.
Wendy insistía en visitar constantemente a Avery y la joven pensó que era porque realmente quería una amistad con ella, pero nunca se esperó que las razones fueran otra.
Avery estaba algo mareada por el alcohol cuando Wendy subió al baño de la segunda planta.
Hasta allí todo bien, ella se reía por un comentario a la señora Robinson que había soltado antes de ir al tocador.
Pero notó que tardaba más de la cuenta y en la segunda planta estaba Felix, el hijo de su esposo.
Pensó en ambo