CAPÍTULO 49
Mark se sentó en el asiento trasero del auto, apretado entre dos matones de Blair que lo miraban de mala manera. Él lo único que hizo fue sonreírles de manera incomoda porque ellos tenían la ventaja de tener a Luz y ser mayoría, por lo que no le quedó otra que quedarse calladito hasta saber a dónde mierda estaban yendo.
Nadie decía nada, sólo la radio se oía de fondo. Música clásica que en vez de relajarlos, era incomoda e innecesaria.
Mark se inclina sobre su asiento y acerca su ro