LUZ MARTIN.
Llegué a una gasolinera con las piernas temblando y deseando que las cosas mejoren un poco. Tenía suficiente dinero para alimentarme y poder vivir en un hotel hasta no tener otra opción y tomar un autobús a cualquier otro sitio fuera de esta ciudad que no paraba de recordarme mi identidad.
A partir de ahora me llamaría Elizabeth hasta que pueda volver a mi vida normal. Porque deseaba que eso al menos se cumpliera y pensaba que eso seria momentáneo hasta que Hardi se olvidara por com