Pablo miraba con ojos asombrados a Violeta sus palabras no podían ser reales, para él era como si fuera su sueño más salvaje solo volviéndose realidad ante sus ojos
—No entiendo, no entiendo nada, Violeta, ¿Qué has dicho? —dijo con desespero
—Dije que, he pensado mucho en ti, ahora que supe que estás enfermo me di cuenta de que mis sentimientos cambiaron, de que mi preocupación es amor, un profundo amor por ti —dijo Violeta, pero su propia voz carecía de emoción
Pablo bajó la vista, no entend