El teléfono de Violeta resonó, pero ella no lo escuchó, estaba en la habitación, Rori tomó el móvil y contestó
—Hola.
—¿Dónde está tu hermana?
—¿Qué quieres Hugh? —exclamó con desprecio tan solo por escuchar su voz
—Ahora no es tiempo de pelear, niño, sucedió algo terrible, una tragedia.
—¿Qué pasó?
—Sebastián… mi padre… ¡Está muerto!
Rori sintió un miedo indescriptible
—¡¿Qué dices?! ¡No es cierto! Es una de tus mentiras, de tus tretas, eso no puede ser —exclamó con estupor
Seraphyna l