Liana Clinton
No podía creer que fuera el gran día. El día en que me casaría con Liam Flesher.
La opresión en mi pecho no disminuía con el pasar de las horas, solo aumentaba. Y más con la presencia de todas las mujeres a mi alrededor arreglándome y provocando que todo saliera lo mejor posible.
Mi madre estaba conmigo, sentada en una bonita silla de ruedas luciendo impecable con su vestido, su maquillaje y su peinado, mi hermana estaba junto a ella con una sonrisa juguetona mientras robaba vino