MATRIMONIO INESPERADO. Capítulo 34.
Logan despertó con los martillazos que su cabeza lanzó al solo abrir los ojos. La luz del sol fue una tortura para él, pero tuvo que levantarse cuando su móvil no dejó vibrar con llamadas.
Jamás se le había hecho tarde, aún cuando se pegaba borracheras hasta no poder ni moverse, siempre se despertaba a tiempo. Tal vez la razón era aún sentir el olor impregnado en sus sábanas. Tenía su abdomen marcado con labial y de no estar convencido que no tuvo sex0 con nadie la noche anterior, eso podría t