MATRIMONIO INESPERADO. Capítulo 29.
Grecia golpeó el lápiz contra su mano, tratando de no verse tan nerviosa. Tomó una bocanada de aire, enderezó los hombros y exhaló cuando cuando escuchó pasos acercándose a la puerta.
Cuando esta se abrió, un hombre de traje sin saco apareció en el umbral. No aparentaba más de unos 32 años, con una mirada de escrutinio real en su mirada, un gesto fácil de interpretar y todo eso iba dirigido a Grecia.
Ella no mostró ninguna impresión, aunque sí la tuvo. Saludando como de costumbre lo instó a s