Los días fueron tranquilos, cenas con sus padres, Zoé pasando más tiempo con Santiago, queriendo verlo sonriendo como tanto le gustaba, pero la paz no duraría mucho, pues sin una respuesta de su parte Gerard se encargaría de ir por ella.
Por ello se encargó de ir en su búsqueda. Sin embargo su sorpresa fue mucha cuando sus padres le dijeron que ella ya no vivía en ese apartamento, sino que estaba con su esposo. Una respuesta que claramente impidió sus planes.
Pero las relaciones entre personas