—La traidora es su esposa. La vi abriendo el cajón junto a su cama y guardando algo allí.
El hombre observó detenidamente a su mayordomo, dudando por un instante de sus palabras. Pero la inquietud creció en su interior, y sin esperar más, se giró hacia la cómoda junto a su cama.
Abrió el cajón con un movimiento brusco, encontrando una pequeña bolsa de tela, atada con un lazo fino de color azul celeste.
Frunció el ceño, sus ojos fijos en la misteriosa bolsa. No la tocó, simplemente la observó p