Marcia Thrasher sonreía en la oscuridad de la noche. No había podido contenerse quedándose en su casa esperando por noticias. La espera no había sido una opción, quería disfrutar con sus propios ojos y no a través de historias llenas de victoria, de la caída del hombre que desprecio a su hija delante de tantas personas. Además, creía que Camille merecía un castigo, la mujer se había atrevido a enfrentarla y eso no se lo podía perdonar.
—Cuando lleguemos frente a la casa de Jason, no pueden baja