—Sí, te daré lo que tanto quieres —respondió Jason y apretó las manos en puños.
Camille se quedó sin saber cómo reaccionar. A pesar de lo sucedido desde que visitaron la casa de Bennett Norwood, ella se estaba haciendo a la idea que sería una reclusa, bajo las órdenes de Jason. Su hijo enseguida vino a su mente, se preguntó si lo dejarían ir con ella.
—Como tu hijo es lo único que te importa, te ganaste mi admiración por ello. Pagaré todos sus gastos en su totalidad. —respondió Jason cuando le