Camille esperó por Marcia en el recibidor custodiada por uno de los matones de la familia. Al parecer, habían ordenado que no la dejaran sola mientras esperaba.
«¿Esperan que me robe la vajilla antigua de la familia?» Se mofó Camille, mirando al hombre.
—¿Marcia demora mucho? —preguntó ella, luego de un tiempo.
—La señora Thrasher tiene trabajo que no ha podido eludir, no es su culpa que viniera sin avisar —respondió el hombre dándole una mirada breve de desagrado.
—¿Trabajo?, ¿esa mujer? —Ella