Capítulo 168: La Revelación y la Decisión
Aurora abrió el papel con dificultad.
Sus ojos recorrieron las líneas con creciente incredulidad.
Poco a poco, sus manos comenzaron a temblar. Las lágrimas cayeron silenciosas, luego vinieron los sollozos.
—Cielos... —susurró, casi sin voz—. Fui tan descuidada... Andrews se va a volver loco.
Lloraba con el papel arrugado entre los dedos, el rostro escondido en las manos.
Alice la abrazó con cuidado, confundida y angustiada.
—Eh... espera... esto