CAPÍTULO 134 — Renata
La habitación ya no tenía la presión del CTI, pero tampoco representaba un verdadero descanso para ellos.
El monitor marcaba cada latido de Lourdes con un sonido rítmico, constante y casi hipnótico. La cánula de oxígeno descansaba bajo su nariz, el suero descendía lentamente por la vía y la transfusión había hecho efecto, aunque su cuerpo todavía estaba pagando el precio de la hemorragia.
Su piel conservaba esa palidez frágil de quien había estado demasiado cerca del lím