POV: Natalia Harrington
Me despierto con un ardor incómodo entre las piernas. Los párpados me pesan como si tuviera piedras colgando de ellos, y el dolor de cabeza me martilla con violencia.
Al incorporarme en la cama, todo gira a mi alrededor. Me doy cuenta de que sigo usando la misma ropa de anoche, excepto la blusa. Una sensación extraña en mis pechos me inquieta: arden y los pezones están hinchados, sensibles al más mínimo roce.
Entonces recuerdo el bar. A Kristi, a sus amigos, y el trago