Se había quedado completamente en shock. La mano de Adhara temblaba sin control a medida que su agarre en el teléfono se debilitaba al punto de caer al suelo con un estruendo. El sonido alertó a Esteban, haciendo que se levantara de la mesa del comedor y caminara en su dirección.
—Adhara, ¿qué pasa? —La preocupación del hombre presente en su voz, mientras la sacudía ligeramente en busca de que reaccionara.
Las lágrimas brotaron de los ojos de Adhara a medida que más negaba, incapaz de sentir so