Mónica sonrió feliz.
«¡Embarazada! Esto es maravilloso, tal vez me sacaste de tu vida, Jorge, pero no me has sacado por completo, me verás volver de la mano de Enrique, tu querido hermano. Ya veremos, Jerónimo, lo haré pagar a todos, ¡Qué buena suerte! Mi venganza no ha terminado, Jerónimo, apenas comienza», pensó.
***
Jorge partió a Ciudad Barza, llegó casi de noche, estaba agotado y se quedó en un hotel caro de la ciudad.
Pensó en Mariza, ¿Dónde estaba?
No tenìa ganas de nada.
Mariza no estaba