—Señor Augusto Vega, es condenado a un total de treinta y dos años de prisión, sin oportunidad de salir, por buena conducta.
Augusto se desmoronó al escucharla, lloraba como un niño, con las manos en su rostro.
Luego el juez leyó la sentencia de Pedro Rincón. Escuchar quince años no fue satisfactorio, ni su esposa o hijos estaban ahí, el hombre lo había perdido todo.
Pero, Mariza aún no encontró consuelo. Sus padres estaban ahí, y ella no les dirigió una palabra.
Al salir de la sala, Mariza y Jo