Al llegar al hospital, Jorge fue llevado hasta la sala de emergencias; por mucho que intentó, Mariza no pudo entrar.
Estaba angustiada.
Eva estaba ahí y llamó a toda la familia.
Mariza le quitó el teléfono.
—¡Lárgate ahora mismo, mujer!
—¡Devuélveme mi móvil!
—¡Vete, o juro que lo pagarás! Sé qué has tenido que ver con esto. Te escuché diciendo que mi esposo es tu amante, en la boda de Amaranta, pero eso fue una mentira, ¿no? Tratabas de acosar a mi esposo, ¿no entiendes? Ya pasaste de moda en s