Los padres de Ariel rompieron en llanto, se aceraron a abrazar a su hija, rogaron misericordia, pero nadie pudo creer en ellos.
Al final, Luca salió de ahí, estaba asqueado de todo eso, pero feliz de que la justicia hubiese llegado.
Luca recibió la llamada de Mia, ella parecía desesperada, le pidieron que fuera de inmediato.
Luca sintió miedo, corrieron hasta ahí, Arturo fue con èl y avisaron al resto de la familia.
Mariza y Jorge estaban por salir del juzgado, cuando los señores Miles se interp