Capítulo 96

La mañana siguiente avanzo por el pasillo y toco la puerta del dormitorio de Helena y Cillian.

Cuando abrí los ojos al amanecer Ares no estaba en la cama, así que supongo que tenía cosas pendientes por hacer.

Aún más con Cillian convaleciente.

La puerta se abre y Helena aparece.

—Emma —dice con una sonrisa.

—Buenos días —saludo — ¿cómo amaneció Cillian?

Sonríe algo más relajada que anoche.

—Quiere hacer su día como si nada, pero no le vamos a dejar.

Cuando abre la puerta, no puedo evitar sonreí
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