Por precaución me vendo la mano que aún me duele y está inflamada.
Eso solo demuestra que no todo lo que vemos en las películas es cierto.
Una vez me siento mejor recojo las pocas pertenencias que tengo conmigo y dejo la habitación de la mansión.
Al llegar al salón me encuentro con Cillian y Jared que se callan al verme.
Miro Al primero.
—Me gustaría regresar a mi departamento —espeto.
Este no sabe qué decir y mira Jared.
—¿Podemos hablar?
El hombre da un paso al frente.
—La verdad, es