ROMÁN
Nunca llegué a Orlando en las primeras horas de la mañana del sábado.
No el domingo.
El lunes tampoco.
Sin embargo, logré acercar a Lilibeth un paso más a vivir conmigo. Sólo hay dos pent-houses en este piso y nadie sabe que están conectados por un pequeño pasillo que conduce desde mi armario al de ella. Lo quiero de esa manera. Este es un seguro de respaldo en caso de una emergencia, y con la posición en la que su padre los colocó sin saberlo, me alegro de haber pensado en hacerlo.
El ár