Madeline nunca había visto a Felipe así antes. Ella supuso que podría deberse a lo que pasó por la mañana.
Ella podía ver una intensa posesividad en sus ojos rojos.
La hacía sentir muy incómoda que él la mantuviera pegada a él.
"Felipe, no bebas tanto. Hablemos", dijo ella mientras intentaba apartarse de su abrazo. Sin embargo, cuando este pensamiento surgió en la cabeza de ella, Felipe vio a través de ella y puso su mano en la parte posterior de su cabeza.
Él se inclinó hacia adelante. Su r