'Cada uno seguirá su camino'.
Aquella frase tan familiar, era como una lanza helada que atravesaba el corazón de Jeremy.
Pensó en aquel fatídico día, de hace tres años.
Con el sentido de la vista perdido, Madeline acudió a la ceremonia de boda de él y Meredith.
En ese momento, estaba gravemente enferma y al borde de la muerte.
Sin embargo, reunió todas las fuerzas que le quedaban dentro para sostenerse y decirle con firmeza: "Jeremy, gracias por entrar en mi vida. Gracias por todos los mara