Aquella voz que estaba llena de arrogancia y altivez sonaba muy familiar para Ava.
Ava apretó el puño, sabiendo que su plan de hoy estaba arruinado.
Respiró profundamente, se recompuso y se dio la vuelta con un rostro indiferente.
Naya llevaba una ropa muy bonita y un costoso bolso colgaba de su mano. Estaba de pie frente a Ava con su expresión arrogante.
"Ava, es la última vez que te lo advierto. Deja de acercarte a mi prometido".
"Je". Ava no pudo evitar burlarse. "¿Prometido? Naya, eres