Madeline miró el reloj que se encontraba en la mesita de noche. "Em, es casi mediodía".
"¿Qué? ¿Es tan tarde ya? ¡Oh, no!". Ava pareció refrescarse de repente. Ya no le importaba su dolor de cabeza mientras estiraba la mano y tomaba la ropa que Madeline le iba a entregar antes de correr hacia el baño para ducharse.
"Ava, ve despacio. Acabas de despertarte". Madeline le recordó.
"Lo sé. No te voy a preocupar más", respondió Ava en voz alta.
Madelinese dio la vuelta y bajó para preparar la sop