Jeremy tampoco andaba con rodeos. Su fría mirada se clavó directo en los ojos aterrados de Naya mientras le replicaba despiadadamente.
“¿Conoces el significado de la palabra ‘víctima’? ¿Con qué cara eres capaz de decir algo así, ¿eh?”.
“...”. Las mejillas de Naya se acaloraron al escuchar sus palabras. La vergüenza la abrumó al instante.
Naya intentó explicarse y refutar, pero nuevamente escuchó la fría voz de Jeremy.
“Creo que todos los presentes, excepto por el Señor Méndez, saben exactame