Al ver que el estado de ánimo de Ava no era bueno, Madeline intervino preocupada. “Ava, ¿qué ha ocurrido? ¿Por qué lloras?”.
Ava se dejó caer en los brazos de Madeline y la abrazó con fuerza. “Maddie…”.
“Ava…”. Madeline no sabía que estaba ocurriendo. Se limitó a abrazar a Ava con fuerza y a acariciar su hombro para consolarla. “¿Qué ha ocurrido? Deja de llorar”.
Naya las miró con una expresión de desconcierto. Hace un momento seguía satisfecha con esta victoria, pero ahora también sentía cu