Al ver que Ava lo había malinterpretado, Daniel se apresuró a explicar. “Ava, lo estás pensando demasiado. ¿Cómo podría pensar tal cosa? Tú eres mi única elección, y estoy firme en eso”.
Daniel expresó solemnemente sus intenciones.
Ava sabía que Daniel no quería decir lo que ella pensó, pero cuando escuchó la seria explicación y promesa de Daniel, Ava no pudo evitar sonreír.
“Está bien, solo estaba bromeando. Con tu carácter, Dan, aunque se te acerquen otras mujeres, yo sé que te alejarás de