Enseguida se dio cuenta de quién había llegado. Aquella voz tan especial quedó grabada en su memoria.
Ada giró bruscamente su cabeza y sus ojos, llenos de culpa, se posaron en la figura de Jeremy, que se dibujaba contra la luz del exterior.
Ella se asustó y miró a Carter, pero la expresión de éste no cambió, pues era como si ya se hubiera esperado la aparición de Jeremy.
Por su lado, Madeline estaba mucho más segura de que su hombre iba a aparecer.
Ella se encontró con la mirada de Jeremy, l