Madeline no podía escapar de él, así que no tuvo más remedio que permitir que Jeremy la llevara hacia adentro. Sin embargo, era evidente que se mostraba muy reacia a entrar.
"Jeremy, ¿qué diablos quieres? Lo nuestro se ha acabado".
Jeremy se dio la vuelta para mirar los ojos llenos de rabia de Madeline. "Linnie, nunca llegará el día en que las cosas se acaben entre nosotros".
"¡Eres un lunático!".
A Jeremy le parecía dulce que Madeline lo criticara.
"No importa lo que digas de mí, solo lo c