Cuando Ava escuchó su voz, fue como si se hubiera electrocutado y se hubiera quedado aturdida.
Toc, toc. Volvió a llamar a la puerta. "Ava, ¿estás ahí?". La voz de Daniel penetró suavemente en sus oídos.
Ava sintió su corazón apesadumbrado y se sintió aún más incómoda.
El hombre que amaba estaba de pie frente a la puerta, pero ella...
"Ava, anoche...".
"Dan, anoche bebí demasiado. Todavía estoy un poco cansada y tengo ganas de irme a la cama". Ava reprimió sus emociones e interrumpió a Dani