Capítulo 59. No es tu bebé.
Cuando Aria abrió la puerta se sorprendió por completo al ver al hombre frente a ella, no imaginó volverlo a ver, pero de inmediato su corazón se aceleró y se quedó mirando lo aturdida, también sintiéndose nerviosa porque no sabía a qué había venido, pensando en que quizás venía a pedirle el divorcio.
Lucien al verla sintió que su corazón quería explotar y se moría de ganas por abrazarla, ella seguía tan hermosa o más que antes, pero lo que lo conmocionó fue su vientre ligeramente abultado.
—