DASHIEL
Mi polla está tan dura como una roca, cuando despierto, me encuentro abrazando a Glyndon, huele demasiado bien, mis brazos rodean su firme y plano vientre, al tiempo que mi polla golpea sus nalgas, por un segundo me imagino cómo será meterle la polla, soy demasiado grande y ella se ve tan pequeña, pero mantengo esas ideas fijas solo para mí, anoche me pegó un buen susto cuando gritó.
Al verla, noté que en su mirada había un destello de terror completo, uno que sin duda, me había para