HARLEY
—No.
Esa es la respuesta que recibo por parte de Dylan en cuanto termino de contarle todo con la exactitud que él mismo pidió, omitiendo los hechos de que incluso mi propio padre, quiso aprovecharse de mí una vez, me pareció que eso les llamaría más la atención. Estábamos dentro de su oficina, para mi buena suerte, Amelie ya no se encontraba.
—Solo necesito que…
—Permanezca agazapado mientras tú estás adentro de esa maldita bodega abandonada por Dios, mientras tú hablas con el hombre