GLYNDON
Trato de apartar la mirada de todos, ellos me miran con lástima, todos, menos tres personas en la sala, Matteo, Issla y Dashiel, el resto me ve como si fuera una muñeca rota a la que deben arreglar. Cosa que me molesta, tanto la directora Gretta como Dash, hicieron que hablara de más, me han empujado al abismo de la verdad y eso no me gusta nada.
—¿Y eso qué tiene de especial? A mí, me violó mi padre, y eso supera todo por mucho —dice Issla, viendo el esmalte amarillo fosforescente de