DYLAN
Cuento los minutos como maníaco desde que se fue Harley, lleva veinte minutos y no me agrada, los policías del FBI están haciendo todo lo posible por localizar a Dante, su padre, quien se ha llevado a la niña, he estado tan absorto en mis propios pensamientos, que ni siquiera me doy cuenta de que uno de los agentes me está hablando.
—Ya casi tenemos la ubicación exacta —argumenta sin apartar la mirada del monitor de la computadora—. Hemos desbloqueado algunos códigos de la base satelital