Entré al apartamento de Nina sintiéndome increíblemente irritada. Me quité los zapatos de una patada con una mueca después de haber pisado un charco de agua sucia al pasar por el callejón trasero detrás de su edificio. Era estrecho, apestaba y... uf, qué asco.
—¿Por qué tuve que entrar por atrás mientras tú pudiste usar la entrada principal? —me quejé mientras caminaba hacia el sofá.
Nina, que estaba ocupada hirviendo agua, solo me dedicó una sonrisa incómoda.
—Ese detective sigue vigilándome,