—Cami, este es el tercer correo que Thiago te envía esta semana. ¿De verdad no vas a responderle?
La voz de Nina se abrió paso entre el tintinear de los cubiertos y el animado murmullo de los estudiantes que llenaban la cafetería del campus.
Solté un largo suspiro y aparté lentamente la vista de la pantalla de mi portátil.
—No sé qué decirle —susurré.
—Cualquier cosa. Aunque sea una explicación que vaya a doler.
Dirigí la mirada hacia la ventana.
Una ligera llovizna caía en el exterior y el air