Capítulo 46: La protección del Rey.
—Majestad —se escuchó la voz de Julia. Que ingresó al interior de la tienda Real.
—¿Qué dijo? —se apresuró Serenia donde la mujer. Su voz cargada de ansiedad y nerviosismo.
—Dijo que vendría pronto… Tiene que relajarse majestad. ¿Gusta que le traiga un té?
—¿Un té…?, sí, un té estaría bien… Por cierto, ¿él estaba solo?
Julia se sorprendió ante la última pregunta de la Reina. Sobre todo por el tono inquieto que la hizo, la sirvienta madura, sonrió.
—Mi Reina. Él estará fascinado con u