Capítulo 47: El amor de la Reina.
El beso entre el Rey Bertrand y su Reina fue una explosión de emociones, una conexión tan intensa que parecía que el mundo se detendría si se separaban, aunque fuera un instante.
Sus labios se mezclaban en movimientos ardientes, mientras las manos de él exploraban la cintura y el trasero de su mujer, atrayéndola hacia él con una audacia que le causaba un estremecer.
Serenia, envuelta en la calidez de su esposo, sintió cómo el tiempo se desvanecía. En un momento de locura, volvió a besarlo,